domingo 15 de enero de 2012

Igualá soñada

Anoche tuvo lugar, después de unos meses de espera, de unas semanas de nervios, después de unas horas eternas, esa igualá soñada, aquella que parecía que no llegaba, que hizo el día tan y tan largo... Aquella que mataba el tiempo, llegó como llega siempre y ocurrió, hoy por fin tengo ganado el puesto, a falta de lo que ocurra en los ensayos, hoy soy costalero del misterio de la sagrada entrada en Jerusalen, de la parroquia del divino salvador, de Castilblanco de los Arroyos. Iré en primera trabajadera de la cuadrilla baja, quien sabe si de patero o fijando, o quizás de corriente, pero iré ahí y estaré dando el callo como siempre...